La diligencia

La diligencia

Hasta la llegada del ferrocarril, la diligencia fue el único sistema de viajar por la civilizada frontera americana. Desafiando todos los peligros, estos coches Concord -los “bólidos” de su tiempo- cruzaban a su hora salvajes, desoladas zonas de desierto y montaña del suroeste: donde en 1875 la lucha sin tregua de los indios para arrojar al invasor blanco estaba llegando a su fin. Por aquel tiempo ningún nombre infundía mayor terror en los corazones de los viajeros que el de Gerónimo, líder de aquellos apaches que preferían mejor la muerte a someterse al poder del hombre blanco.

Aparecido por primera vez en el Saturday Evening Post de 1937, el relato Diligencia para Lordsburg, de Ernest Haycox, pronto se convertiría en un brillante guión cinematográfico de la mano de Dudley Nichols. El maestro John Ford lo llevó a la pantalla en 1939, resultando una de las grandes películas que ha dado el western.

Cornetas al atardecer

Cornetas al atardecer

Cornetas al atardecer se inicia en 1875, cuando Kern Shafter, un hombre culto, de honor y con un pasado misterioso, se apea del tren en la minúscula estación de un asentamiento situado en la frontera de Dakota. En el andén se encuentra con una joven que, como él, piensa tomar la diligencia que se dirige hacia el norte, a Fargo. Su destino final es el fuerte Abraham Lincoln. Desengañado de la vida civil y sus complicaciones, Shafter buscará refugio en la vida militar, que un día abandonó por un problema de honor. Pero el destino que ha elegido no resultará un camino de rosas, porque en el fuerte al que se dirige se acantonan en ese momento las tropas del Séptimo de Caballería a la espera de un inevitable choque con los sioux y sus aliados, choque que culminará en la batalla de Little Bighorn, de infausto recuerdo? Cornetas al atardecer apareció por entregas en el Saturday Evening Post en 1943 y fue llevada al cine en 1952 en una película dirigida por Roy Rowland.

Antología de novelas del Oeste Vol. VII

Antología de novelas del Oeste Vol. VII

La revista norteamericana The Saturday Evening Post ha realizado la presente selección escogiendo los mejores relatos del Oeste publicados en sus páginas durante los últimos sesenta años. Las narraciones que contiene este volumen presentan sin duda, un estilo cuidado, y resultan de lectura fácil y amena. Lo que puedan tener en ocasiones de ingenuo, queda compensado por el colorido del ambiente y la gran fuerza de atracción que tiene todo tema de acción presentado con soltura. El asunto, la trama del episodio, que en ocasiones se repite, ya lo conocemos: la inevitable caravana que se adentra por tierra peligrosa, el no menos inevitable saloon, el linchamiento injusto, las galopadas, las flechas que silban, los tiros, los puñetazos… y casi siempre girando todo ello alrededor del eterno tema sentimental. Entre los autores seleccionados figuran Bret Harte, O’Henry y Ernest Haycox.