Un yanqui en la corte del rey Arturo (Ilustrado)

Un yanqui en la corte del rey Arturo (Ilustrado)

La tentación de penetrar en el pasado, ya sea a través del túnel del tiempo o mediante aeronaves de ciencia-ficción que superasen la velocidad de la luz, no es nueva. Pero Twain no quiso hacer alardes científico (para él la transmigración es un pretexto), sino un relato jumorístico, empapado de sátira social y política, como es habitual en él. Las instituciones monárquicas, eclesiásticas y caballerescas reciben un buen repaso, y los personajes, un tanto grotescos y caricaturizados, a la vez que nos divierten con su comicidad irresistible, nos sitúan frente a la desconfianza del autor ante ciertos valores morales tenidos por inamovibles.

Huck Finn y Tom Sawyer entre los indios y La conspiración de Tom Sawyer (Ilustrado)

Huck Finn y Tom Sawyer entre los indios y La conspiración de Tom Sawyer (Ilustrado)

Consciente de la eficacia literaria y de la popularidad de Tom Sawyer y Huckleberry Finn, Mark Twain tomó la pluma varias veces para ponerlos en campaña a correr aventuras como don Quijote y Sancho. Pero, como él mismo cuenta, eran caprichosos, y a veces se mantenían en sus trece, sin que nadie pudiera «persuadirlos jamás de lo contrario». Este volumen recoge las tres tentativas frustradas en que sus personajes se negaron a abandonar el tintero y el cajón del escritorio. Traducidas por vez primera, ofrecemos al lector las aventuras inacabadas de Huck y Tom entre los indios, así como un diario y una conspiración. En los tres textos brillan el buen humor y la ironía.

El príncipe y el mendigo

El príncipe y el mendigo

Un príncipe y un mendigo, dobles idénticos, se conocen y súbitamente se ven situados cada uno en el papel del otro; a ninguno de ellos se les cree cuando tratan de enmendar la confusión; ambos son llevados por caminos inesperados hasta que cada uno aprende una valiosa lección. El príncipe y el mendigo fue publicado en 1881 cuando Mark Twain tenía 46 años de edad y se encontraba en la cumbre de su carrera. Difiere mucho del resto de sus obras. Ambientada en el siglo XVI, con gran atención a los detalles históricos, posee la gracia, el encanto y la irracional violencia común en los antiguos cuentos folclóricos. La decisión de Twain de ubicar su cuento en lugar y fecha reales, con un verdadero rey como su personaje central tuvo sus consecuencias: debió hacer uso de gran ingenio para hacer coincidir su relato sin dañar su argumento o nuestro sentido de la historia. En la búsqueda por lograrlo, descarga su crítica contra las leyes, la ignorancia, la superstición y la injusticia de la época. Al situar la obra durante los reinados de Enrique VIII y Eduardo VI consigue satirizar a la Corte y al mismo tiempo, plantear una moraleja acorde a su tiempo.

La ciencia ficción a la luz de gas

La ciencia ficción a la luz de gas

Relájese unos momentos; siéntese en su mejor sillón, junto a una luz suave, con una buena copa de coñaz en la mano (si bebe) y un buen cigarro (si fuma), y dispóngase a emprender un apasionante viaje a través del tiempo. A la época en que ciencia y técnica eran una maravilla de posibilidades infinitas, el progreso iniciaba su galopante marcha, la imaginación se desbordaba hacia todos lados, y la ciencia ficción (que aún no se llamaba ciencia ficción) se leía aún en todo el mundo a la luz de gas. Durante la segunda mitad del siglo pasado y las primeras décadas de éste se produjo la gran transformación que configuraría nuestro mundo actual. Esta transformación, y las inquietudes, anhelos y esperanzas que suscitó, quedaron reflejadas en buena parte de su literatura. Autores de la talla de Herman Melville, Mark Twain o Sir Arthur Conan Doyle, sintieron la llamada de este cambio a su alrededor, y sus plumas fueron testigo fiel de la nueva evolución. Sus obras constituyen hoy un núcleo literario que nos permite conocer el desarrollo del pensamiento humano en el transcurso de una época crucial, el siglo de las maravillas, que sentó las bases del mundo moderno. Domingo Santos, el más conocido y reconocido especialista español del género, ha recopilado en este volumen un conjunto de relatos que forman la base estructural sobre la que se ha perfilado la ciencia ficción actual.

Un yanqui en la corte del rey Arturo

Un yanqui en la corte del rey Arturo

Con este viaje al pasado, Mark Twain no pretende hacer alardes científicos, «la transposición de épocas y cuerpos», es solo un pretexto para escribir un relato humorístico, empapado, como es habitual en él, de sátira social y política. Las instituciones monárquicas, eclesiásticas y caballerescas reciben un buen repaso; y los personajes, un tanto grotescos y caricaturizados, a la vez que nos divierten, nos sitúan frente a la desconfianza del autor ante ciertos valores morales tenidos entonces por inamovibles.

Los diarios de Adán y Eva (ilustrados)

Los diarios de Adán y Eva (ilustrados)

Desde su edición original en 1906, Los diarios de Adán y Eva no han perdido vigencia. La poderosa combinación de ironía y ternura que habita en sus páginas, hacen de este trabajo uno de los mayores de Twain y de la literatura humorística. Las imágenes de Meléndez desentrañan, como nunca antes, lo que realmente sucedió en el Jardín del Edén antes del percance frutal.

Antología del cuento norteamericano

Antología del cuento norteamericano

«Este volumen contiene sesenta y cinco relatos escritos entre los años 1820 y 1999 por escritores nominalmente norteamericanos —es decir, escritores en posesión de la ciudadanía de los Estados Unidos— y pretende mostrar no sólo lo mejor de la cuentística estadounidense, sino también la diversidad y la riqueza continuada de la prosa norteamericana durante los últimos ciento setenta y cinco años… Me satisface que una selección de relatos tan diversamente elegidos defina el carácter norteamericano (además del carácter del relato de este país) tan bien, tan cabal y tan libremente como es debido.»
RICHARD FORD

«Para Ford, el cuento nos abre a la vida pero también la protege. Reinventa. Revalora. Admite lo que la convención rechaza. Es un vuelco del corazón. Es una epifanía instantánea. Y le da a la vida de cada lector lo que a cada lector le falta en la vida. Límites de pensamiento. Educación de los sentidos. Tales son las virtudes que la selección de Richard Ford trae a este volumen.»
CARLOS FUENTES

El forastero misterioso

El forastero misterioso

Esta novela de tipo filosófico, no se publicó hasta años después de la muerte de Mark Twain. Fue escrita cuando, después de perder a su esposa y a sus dos hijos, no había llegado aún a la serenidad que caracterizó sus últimos años. «El humorismo, tal como yo lo entiendo, es decir, como un producto sano, propio de la efervescente euforia de un alma niña y juguetona, cede aquí el paso a la ironía y al escepticismo. ¡Qué distancia de este Mark Twain, al de La rana saltarina!» Mejor escritor y estilista que entonces, pensador mucho más profundo, hizo en El forastero misterioso una obra notable; supo exponer en forma novelesca una filosofía que, si no es original, resulta muy sugestiva; como toda teoría filosófica que se expone con belleza y sentimiento. Quizá esta clase de obras sirvieron para que el espíritu afligido de Mark Twain echase fuera el aguijón que llevaba clavado, y recobrase la tranquilidad de que hablaba Martínez de la Rosa: «Y en ella absorta, embebecida el alma, se recoge en sí misma silenciosa…».
El hecho es que la pluma de Mark Twain volvió a purificarse de hieles.

El bobo Wilson

El bobo Wilson

Dos niños nacen el mismo día en la misma casa en una pequeña población del viejo Sur: Chambers, hijo de la esclava Roxana, y Tom, hijo del amo Driscoll. Los dos son en apariencia blancos y casi idénticos. Aterrada ante la perspectiva de ver a Chambers vendido «río abajo», Roxana intercambia a los niños, convirtiendo al esclavo en amo y al amo en esclavo. A partir de este equívoco de identidades, Mark Twain pinta en El bobo Wilson un cómico retrato de la comunidad fluvial de su infancia, delatando con afilada ironía los tropiezos y miserias de sus pintorescos personajes: el juez Driscoll, los gemelos italianos Luigi y Angelo Capello, el investigador Blake y, por supuesto, el bobo Wilson. Para sorpresa de propios y extraños, será la perspicacia de Wilson, su afición a coleccionar huellas digitales y su lógica deductiva las que descubrirán por fin el secreto de Roxana. Lúcido y agudo testimonio de lo más cruel e inhóspito de la condición humana: la esclavitud.

Los escritos irreverentes

Los escritos irreverentes

En 1909, Mark Twain le envió una carta a un amigo en la que le hablaba en confianza de lo último que había escrito: «Este libro no saldrá jamás. Es imposible porque se consideraría una ignominia». Tomada en su conjunto, la obra de Twain quien, junto a Melville, está considerado el Gran Novelista Americano, es una colosal sátira de la naturaleza humana. En el caso de «Los escritos irreverentes», recurrió a un género que algunos críticos denominaron «pseudo-historia». Las pequeñas diatribas bíblicas que lo componen, escritas entre 1870 y 1909, evidencian el profundo escepticismo religioso de Twain. El libro que tenemos en las manos oculta bajo su burlona fachada un humorístico y mordaz ataque a los valores establecidos, y es la muestra de una inteligencia superior, que no deja títere con cabeza. La coincidencia de que este año sea el del centenario de la muerte de Mark Twain da un significado especial a la edición de un libro que, al salir a la luz en Estados Unidos, produjo una verdadera conmoción y estuvo durante meses en la lista de libros más vendidos.

El hombre que corrompió a Hadleyburg

El hombre que corrompió a Hadleyburg

Para muchos lectores Mark Twain sobrevive apenas como un gran chistoso: son menos quienes saben que el alma de su obra es radicalmente amarga y satírica, y que en ella se acunan ya las características de la vigorosa novelística norteamericana, incluyendo a cumbres como Bellow, Purdy y Donleavy. Dirigiéndose a Hawthorne, Melville se quejaba de la “acechanza del demonio del dólar”, que lo sometía y lo coartaba. Twain, que llegó a ser muy rico, tampoco dejó de percibir la existencia de ese símbolo-personaje en la historia de su país. El hombre que corrompió a Hardleyburg es un argumento terrorífico que documenta con increíble lucidez el papel del valor monetario en los Estados Unidos de Norteamérica, y es al mismo tiempo una burla al puritanismo superficial que ostentan todavía tragicómicos personajes del mundo entero. Aquí hay un Mark Twain distinto: el que denuncia la corrupción y la venialidad de una sociedad que se manifiesta de una manera pero vive de otra.

Diarios de Adán y Eva

Diarios de Adán y Eva

Con su ingenio y encanto habituales, Mark Twain, uno de los más grandes escritores de nuestro tiempo, presenta la historia del Jardín del Edén. He aquí los diarios de Adán, padre legendario, y Eva, madre de la raza humana. Las relaciones entre sexo femenino y masculino ¿han sido las mismas? Responde a esta pregunta presentándonos a Adán importunado por la curiosidad de su compañera que, con naturaleza inquisitiva, practicidad y sagaz modo de ver lo que le rodea, pone nombre a lugares, seres, y animales del jardín. Eva ‘descubre’, el fuego o humo y sentimientos como amor, dolor, y belleza de las cosas… También, el amor y atracción hacia su gandul y a veces tosco compañero que no tiene más remedio que llegar a una conclusión: ‘allí donde estaba ella, estaba el paraíso. Rememora el mito del paraíso o jardín del Edén utilizando humor, sarcasmo, inteligencia incisiva y sutiles toques de patetismo para mostrarnos las ancestrales debilidades y modos de ser de la naturaleza humana.

Las aventuras de Tom Sawyer

Las aventuras de Tom Sawyer

Año: 1876 Sinopsis: Las aventuras de Tom Sawyer es el relato de unos meses en la vida de este niño que vive en una ciudad pequeña del suroeste de Estados Unidos a orillas del río Misisipi. Criado por su tía Polly, que lo quiere de corazón pero que lo somete a una disciplina que se le hace absurda y desagradable, Tom contempla el mundo de una manera muy distinta a como lo hacen los adultos con los que tiene que convivir. Precisamente porque existe ese distanciamiento nos entretiene con sus reacciones divertidas y nobles. Más agreste y rebelde contra ese universo de las personas mayores es su amigo Huckleberry Finn, el compañero ideal de Tom que es envidiado por los demás niños que contemplan en su vida una forma de existencia que a ellos les gustaría llevar. Juntos vivirán aventuras humorísticas y dramáticas de las que podrán salir más airosos de lo que hubiera podido hacerlo cualquier adulto.

Cartas desde la Tierra

Cartas desde la Tierra

Las Cartas desde la Tierra, el testamento antirreligioso de Mark Twain (1835 – 1910), fueron publicadas en 1962, mas de 50 años después de su muerte, debido a la férrea oposición de su hija Clara. El libro plantea la cuestión de cómo puede el hombre creer en un dios absolutamente bondadoso y al mismo tiempo creerse hecho a su imagen y semejanza, mientras en la tierra se matan una y otra vez sin aprender de sus errores. Twain en este libro no niega la existencia de Dios, sin embargo por deducción le atribuye características tan distintas a las que estamos acostumbrados a otorgarle, que resulta muy difícil llegar a imaginar el Dios, no tan solo del cristianismo, sino que también al Dios en el que creen las religiones en general donde se le asignan características que tienen que ver con la trascendencia tanto humana como terrenal, para llegar a un estado de perfección. Es un libro divertido, dinámico e irónico. Contiene las cartas que Satanás desde su exilio en la tierra a donde fue desterrado por Dios, escribe a sus amigos en el cielo Miguel y Gabriel.

Un yanki en la corte del rey Arturo

Un yanki en la corte del rey Arturo

Si Mark Twain es uno de los escritores que mejor ejemplifica las contradicciones de su tiempo, su ingente confianza en los proyectos tecnológicos de la última mitad del siglo XIX a la vez que su escepticismo y desilusión que el mismo progreso le causaba, Un yanqui en la corte del rey Arturo es el fiel reflejo de esa dicotomía. Empieza burlándose y satirizando el pasado medieval y acaba cuestionando la superioridad del presente moderno e industrializado.

Las aventuras de Huckleberry Finn

Las aventuras de Huckleberry Finn

El protagonista de este libro es un niño desharrapado, que no va a la escuela, roba y utiliza un lenguaje barriobajero. A través de sus atónitos ojos de chiquillo espabilado, Mark Twain consigue realizar sus mayores ambiciones literarias, pues a partir del color local creó una historia universal, cuyo impacto en el lector es profundo y duradero: todo un clásico de literatura universal.

Príncipe y mendigo

Príncipe y mendigo

Un príncipe y un mendigo, dobles idénticos, se conocen y súbitamente se ven situados cada uno en el papel del otro; a ninguno de ellos se les cree cuando tratan de enmendar la confusión; ambos son llevados por caminos inesperados hasta que cada uno aprende una valiosa lección. El príncipe y el mendigo fue publicado en 1881 cuando Mark Twain tenía 46 años de edad y se encontraba en la cumbre de su carrera. Difiere mucho del resto de sus obras. Ambientada en el siglo XVI, con gran atención a los detalles históricos, posee la gracia, el encanto y la irracional violencia común en los antiguos cuentos folclóricos. La decisión de Twain de ubicar su cuento en lugar y fecha reales, con un verdadero rey como su personaje central, tuvo sus consecuencias: debió hacer uso de gran ingenio para hacer coincidir su relato sin dañar su argumento o nuestro sentido de la historia. En la búsqueda por lograrlo, descarga su crítica contra las leyes, la ignorancia, la superstición y la injusticia de la época. Al situar la obra durante los reinados de Enrique VIII y Eduardo VI consigue satirizar a la Corte y a la vez, plantear una moraleja acorde a su tiempo.

Un misterio, una muerte y un matrimonio

Un misterio, una muerte y un matrimonio

Relato corto escrito en 1876, fue publicado por primera vez en 1945 en una pequeña edición no autorizada. No se publicó una edición autorizada hasta el año 2001.

En esta obra, Twain nos cuenta una historia de enredos, misterios y asesinatos. En Deer Link, un pequeño pueblo situado en algún lugar de Estados Unidos, Mary, la hija del humilde granjero John Gray, se va a casar con Hugh Gregory, un apuesto y acaudalado joven. La alegría del padre es doble: su hija se va a casar con uno de los mejores partidos del pueblo, tendrá fortuna y además la boda irritará a su hermano David, con quien está peleado desde hace años y que odia a Hugh desde hace mucho tiempo por un antiguo pleito. Todo parece ir sobre ruedas hasta que el reverendo del pueblo informa a John de una gran noticia… David ha hecho testamento a favor de Mary, toda su fortuna será para ella, y la alegría inicial deviene en preocupación…

Narraciones humorísticas

Narraciones humorísticas

Bajo el título de Narraciones humorísticas, que constituye el presente volumen, se recogen algunos de los cuentos, artículos y ensayos cortos en los que Twain se revela como un maestro del humor. Juega con el equívoco y se abandona a la tentación de crear situaciones originales, divertidas e incluso anacrónicas. Subyace en todas ellas una cierta crítica social en las actitudes y en los personajes que nos propone. La denuncia de Twain no pasa de ser un suave moralismo que, sin embargo, ejerció cierta fascinación entre los lectores de su época.

Año 1601

Año 1601

Reunidos en el camarín de una ya anciana reina Isabel I, una serie de personajes selectos, la mayoría tan ancianos como ella, charlan al amor de la lumbre: sir Walter Raleigh, el pirata; Francis Bacon, el filósofo; Ben Jonson y su joven discípulo, Francis Beaumonte; ladies y condesas y duquesas, y el asombroso maestro Shakespeare. ¿De qué pueden estar hablando? ¿De las glorias pretéritas del pirata, de la interpretación de la vida del filósofo, de los ingenios del arte…? Pues no, señoras y señores, la conversación es más banal, irreverente, rijosa y «maloliente» de lo que podría esperarse en tan excelso grupo y en el Siglo de Oro inglés…
Divertimento, crítica a las convenciones literarias, engoladas y timoratas, de su época, una sátira contra el clero marca de la casa, chiste fácil… Todo esto es Año 1601, una obra que surgió como una broma entre amigos y sin firma, y circuló en ediciones privadas, muy privadas, hasta bien entrado el siglo XX.

El forastero misterioso (trad. Susana Carral)

El forastero misterioso (trad. Susana Carral)

Un invierno de 1590 un extraño personaje llega por sorpresa a Eseldorf, una aldea de Austria. Se llama Satán y es capaz de hacer cosas prodigiosas. El forastero misterioso no tardará en poner patas arriba a toda la vecindad, y no sólo por sus espectaculares obras sino también por su empeño en ridiculizar la condición humana, para él mucho más salvaje que el mundo de los animales. Con un derroche de imaginación que traspasa la frontera de la literatura fantástica, Mark Twain se ríe de los ritos religiosos y de la crueldad social mediante un humor ácido y provocador, mucho más amargo del que utilizó en la mayoría de las obras que le han hecho famoso. Considerado uno de los títulos más satíricos y mordaces de su autor, Twain encargó a su albacea literario que El forastero misterioso no se publicara hasta después de su muerte. La primera edición no apareció hasta 1916 y supuso un acontecimiento literario, gracias también a las ilustraciones al óleo del gran artista N. C. Wyeth que acompañaban al texto. Todas ellas han sido recuperadas a color en este volumen.

Las aventuras de Huckleberry Finn (trad. J. A. de Larrinaga)

Las aventuras de Huckleberry Finn (trad. J. A. de Larrinaga)

Criticada y elogiada por igual, esta novela no solo constituye la culminación de la narrativa de Mark Twain, sino también el clásico por excelencia de la literatura estadounidense. Mark Twain, con su irónico sentido del humor y su prosa ágil y precisa, nos lleva por el Mississippi de la mano del inolvidable Huck Finn y su fiel amigo Jim, quien huye de la esclavitud. Novela sobre el racismo, la violencia, la amistad y la libertad en unos años turbulentos, Las aventuras de Huckleberry Finn es una lectura imprescindible a cualquier edad.

La presente edición, en una traducción de José A. de Larrinaga, incluye el «Episodio de la balsa», un pasaje que Mark Twain decidió excluir persuadido por el editor de la primera publicación. Completa el volumen una esclarecedora introducción de R. Kent Rasmussen, uno de los máximos expertos en la obra de Twain.

Roberto Bolaño dijo sobre Las aventuras de Huckleberry Finn…
«Sobrevivir. Esa es una de las magias que el lector encuentra en esta novela. Capacidad para sobrevivir.»

Las aventuras de Tom Sawyer (trad. Simon Santaines)

Las aventuras de Tom Sawyer (trad. Simon Santaines)

En Las aventuras de Tom Sawyer Mark Twain recreó una época de cercas enjalbegadas y picnics dominicales en la parroquia, cuando el trasiego de la vida desbordaba el Mississippi y la esclavitud estaba a la orden del día; eran los años del antebellum, antes de que la guerra de Secesión transformara la historia de Estados Unidos. Sin embargo, mientras Tom Sawyer forma una banda de piratas para ir en busca de un tesoro enterrado, o cuando está en casa compartiendo un brebaje con el gato de su tía Polly, lo que se proyecta no es solo el mundo rural de los estado sureños en el siglo XIX, sino la ilusión de una infancia eterna.

Esta edición, en una traducción de Simón Santainés, se abre con una introducción del reconocido experto en Mark Twain R. Kent Rasmussen, donde defiende la capacidad del autor para fascinar a lectores de cualquier edad a través de una mirada irónica que contrasta con las fechorías de Tom Sawyer, uno de los personajes más emblemáticos de la literatura estadounidense.

William Faulkner dijo sobre Mark Twain…
«El padre de la literature norteamericana.»

Tom Sawyer, detective

Tom Sawyer, detective

La historia trata sobre el robo de unos diamantes en San Luis por valor de doce mil dólares. Se ofrecen dos mil dólares de recompensa a quienes consiga facilitar alguna pista para dar con los ladrones. En medio de esta confusión, aparece un hombre muerto que parece guardar relación con el robo y un fantasma que hace presencia en la historia, para dar mayor misterio al tema. Cuando creen haber dado con el autor del crimen, Tom hace uso de su inteligencia para desenmascarar al verdadero culpable, solucionando, de paso, el caso de los diamantes…

En esta obra, llena de humor e influida por las novelas de Conan Doyle, el joven Tom -cual Sherlock Holmes- intenta resolver un misterioso asesinato y tendrá como su auxiliar a Huckleberry, que remeda a Watson.