El Cid Campeador

El Cid Campeador

Esta obra es el resultado de los largos estudios que realizó el autor sobre el Cid y su tiempo, que inició en 1893, cuando la Real Academia premió su trabajo sobre el Poema. En esta obra, después de señalar como confluyen en el épico río cidiano la Historia y la Poesía, sostiene que, por el contrario de lo que acaece en otras figuras míticas, el carácter real de Rodrigo Díaz de Vivar resulta de mayor interés poético que el de la leyenda e impugna afirmaciones de la cidofobia, que tuvo su origen en fuentes árabes, trazando la más completa y viviente biografía del Cid, al que sigue paso a paso, iluminando sus actos y revelando con nuevas luces el carácter de héroe representativo español que asuma el Cid Campeador.

Flor nueva de romances viejos

Flor nueva de romances viejos

Flor nueva de romances viejos es fruto de toda una vida de trabajo de don Ramón Menéndez Pidal (1869-1968). Entre las muchas deudas que la ciencia y la cultura españolas tienen contraídas con Menéndez Pidal, destaca la de la recuperación de las reliquias épicas y del Romancero.
En una tarea que ocupó toda su vida, don Ramón fue conjugando las investigaciones en archivos, de los que sacó a la luz joyas desconocidas, con el trabajo de campo por todas las regiones españolas, recogiendo de labios de las gentes la tradición ininterrumpida de la lírica popular. Fruto de ambos trabajos es este libro clásico, Flor nueva de romances viejos, que recoge una selección de canciones épico-líricas de fondo heroico y caballeresco: historias de don Rodrigo, el Cid, o los siete infantes de Lara; romances moriscos o de frontera…, todos ellos situados en su contexto y anotados críticamente para su cabal comprensión.