El coraje de la desesperanza

El coraje de la desesperanza

En su nuevo libro, Žižek parte de una frase de Giorgio Agamben, «el pensamiento es el coraje de la desesperanza», que resulta especialmente pertinente en nuestro momento histórico, cuando incluso los diagnósticos más pesimistas suelen terminar, por regla general, con alguna mención de la proverbial luz al final del túnel. Para Žižek, el auténtico coraje no consiste en imaginar una alternativa, sino en aceptar el hecho de que no existe ninguna alternativa clara: el sueño de una alternativa no es más que un fetiche que nos impide analizar debidamente el punto muerto en que nos encontramos.
El auténtico coraje consiste, por tanto, en admitir que la luz que hay al final del túnel probablemente es el faro de otro tren que se acerca en dirección contraria. En los últimos años, este tren ha encarnado los diferentes problemas de nuestro paraíso capitalista global: la renovada amenaza fundamentalista-terrorista; las tensiones geopolíticas con y entre los nuevos poderes no europeos (China y Rusia); la aparición de nuevos movimientos emancipadores radicales en Europa (Grecia y España); y el fl ujo de refugiados que cruzan el Muro que separa el «Nosotros» del «Ellos».
La prosa torrencial y visceral de Žižek recorre la degradación moral de la presidencia de Donald Trump, la variedad de las luchas de emancipación sexual, las guerras por delegación, las últimas revueltas urbanas, la asunción del capitalismo como algo consustancial a la naturaleza humana y el uso de la mentira como principal arma política para ofrecernos otra lúcida instantánea de los tiempos que vivimos.

Pandemia

Pandemia

Žižek reflexiona sobre la pandemia del coronavirus y la necesidad de repensar políticamente la sociedad contemporánea.
Una reflexión de urgencia sobre la crisis del coronavirus. Sobre su relación con la política, la economía, el miedo y las libertades. Sobre la conexión entre la expansión de la pandemia y el modelo socioeconómico de las sociedades modernas. Sobre la COVID-19 como última advertencia ante la crisis ecológica que sobrevuela el futuro del mundo. Sobre la necesidad de no quedarse en la mera reflexión ingenua sobre cómo esta crisis nos enseña qué es lo verdaderamente esencial en nuestra cotidianeidad, sino ir más allá y pensar qué forma de organización social sustituirá al Nuevo Orden Mundial liberal-capitalista. ¿Cómo va a cambiar la pandemia no ya nuestras vidas sino la sociedad entera?
El autor destinará enteramente las royalties mundiales de este libro a la ONG Médicos sin fronteras.

Repetir Lenin

Repetir Lenin

En el presente libro, Slavoj Zizek nos invita a pensar en Lenin como afirmación pura de la política en un mundo cada vez más reificado por las relaciones de producción capitalistas y más convencido de que el capitalismo es el horizonte último de la socialidad humana. En su opinión, los simulacros culturales de la sociedad del espectáculo han inoculado en los movimientos de protesta una peligrosa ambigüedad a la hora de pensar los procesos políticos constituyentes, jugando hábilmente con la perennidad de las actuales formas de democracia parlamentaria y de los modelos vigentes de legitimación del Estado constitucional. Tal ambigüedad puede ser desplazada, a su juicio, mediante la recuperación inédita de la tensión creativa de la acción y el pensamiento de Lenin, ya que la imaginación de una nueva política constituye la condición sine qua non de una acción que sea radicalmente transformadora. Slavoj Zizek reivindica a Lenin para pensar nuevas formas de política que permitan concebir un orden global más justo, democrático e igualitario, y eludir así los tristes presagios que el poder nos quiere imponer en el fascinante nuevo desierto de lo real.

El acoso de las fantasías

El acoso de las fantasías

En este libro, Žižek se aproxima a otro asunto inabarcable con su ímpetu característico. La época actual, asegura, está plagada de fantasmas. Existe un creciente antagonismo entre la enorme abstracción de nuestras vidas, ya sea en la forma de digitalización o relaciones de mercado, y la avalancha de imágenes pseudo- concretas que nos rodean. El pensamiento crítico tradicional examina las conexiones entre las nociones abstractas y la realidad social concreta, pero ahora, sugiere Žižek, el procedimiento adecuado es el inverso: trabajar a partir de imaginería pseudoconcreta hacia lo abstracto. Alternando en sus ejemplos las diferencias nacionales en diseño de baños con el cibersexo, y las respuestas intelectuales a la guerra de Bosnia con la música de Robert Schumann, Žižek explora las relaciones entre fantasía e ideología, el modo en que la fantasía estimula el placer y a la vez protege contra sus excesos, las asociaciones del concepto de fetichismo con el de seducción fantasiosa, y el modo en que la digitalización y el ciberespacio afectan el estado de subjetividad.

Lenin reactivado

Lenin reactivado

Lenin reactivado es un llamamiento de algunos de los principales teóricos marxistas del mundo para recuperar la atención que merece la importante figura de Lenin. Como explican los editores del libro, fue Lenin quien hizo del pensamiento de Marx algo explícitamente político, quien lo extendió más allá de los límites de Europa y quien, finalmente, lo puso en práctica. Insisten, además, en la urgente necesidad de releer a Lenin ahora que el capitalismo global parece la única alternativa, el sistema democrático-liberal se ha erigido como forma superior de organización política de la sociedad y resulta más fácil imaginar el fin del mundo que un cambio en el modelo de producción. Si Lenin reestructuró el pensamiento de Marx según las condiciones históricas de 1914, Lenin reactivado insta a una reinterpretación del proyecto revolucionario para el momento presente. En estos ensayos, Lenin se enfrenta cara a cara con los problemas actuales, como la guerra, el imperialismo, el imperativo de construir una intelligentsia asalariada, la necesidad de inclusión de los éxitos de la burguesía y la modernidad en el proyecto social, y el amplio fracaso de la socialdemocracia. Demostrando que la variedad y el partidismo no son mutuamente excluyentes, como se suele decir, este libro plantea la tesis contraria: en la actualidad la verdad sólo puede articularse desde posiciones partidistas.

Islam y modernidad

Islam y modernidad

Un ensayo provocador y que aporta perspectivas novedosas sobre las bases y las paradojas del conflicto entre Occidente e Islam, abordando temas espinosos como los ataques terroristas en París o el papel de la mujer en las dos culturas.
Ahora, cuando todos nos encontramos en estado de shock tras las matanzas en París, es el momento justo de reunir el coraje de pensar. Según Žižek, las manifestaciones apasionadas generadas por estos hechos implican en el fondo un acercamiento de la sociedad a las fuerzas de orden y control. «La amenaza terrorista triunfaba así al lograr lo imposible: reconciliar a los revolucionarios del 68 con su peor enemigo, con el pueblo ofreciéndose a sí mismo para tareas de vigilancia». Ahora bien, —se pregunta Žižek— ¿cómo hemos llegado a este punto? ¿Qué es lo que ensombrecen tales acontecimientos?
Žižek trata en este ensayo cuestiones espinosas como el fundamentalismo religioso y el Occidente moderno, la libertad y la tolerancia, el papel de la mujer en el islam y en Occidente, sirviéndose, como es habitual en sus ensayos, de la teoría psicoanalítica lacaniana para su análisis de la política internacional y de la identidad de las comunidades religiosas.

Pedir lo imposible

Pedir lo imposible

Después de unos años convulsos e impredecibles, ¿en qué situación se encuentra el mundo hoy? ¿Qué hacer frente a los impulsos conservadores que frenan la utopía? Slavoj Žižek, el más peligroso filósofo de Occidente, reflexiona sobre estas cuestiones en este libro único, al tiempo que explora también las posibilidades reales de transformación del mundo. ¿Cuál es el tipo de sociedad por el que merece la pena luchar? ¿Por qué resulta tan difícil imaginar escenarios sociales y políticos alternativos? ¿Cuáles son las bases para la esperanza?

Bienvenidos al desierto de lo Real

Bienvenidos al desierto de lo Real

¿Es la guerra contra el terrorismo lanzada por Bush y llevada a cabo implacablemente por la maquinaria bélica estadounidense la respuesta coherente de un análisis racional del mundo contemporáneo, o la expresión atávica de un terror pánico que no cuestiona en absoluto los fundamentos mismos de nuestro pacto con la realidad brutal del capitalismo contemporáneo? ¿De qué formas se acomodan la crítica y la política progresistas de los países avanzados —confortablemente instalados en una división insalvable de riqueza, poder y seguridad respecto al Sur global— a la realidad pétrea de la desigualdad de la economía y la sociedad mundiales? ¿Son la democracia y el fundamentalismo los conceptos que nos permiten pensar las opciones civilizacionales estratégicas de los próximos años, o estos conceptos sobrecodificados tan sólo invitan a una destrucción paroxística de un enemigo imaginario que imposibilita el diagnóstico desapasionado del mundo en que vivimos?
En este libro, Slavoj Žižek penetra agudamente en el trabajo de duelo de nuestros circuitos inconscientes para pactar con lo real tras el impacto inaudito de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y del 11 de marzo de 2004, afirmando con contundencia que únicamente una política a la altura de la desnudez del poder capitalista realmente existente puede librarnos de los atolladeros del neoliberalismo, el multiculturalismo y la deriva etno-nacionalista.

Mis chistes, mi filosofía

Mis chistes, mi filosofía

Slavoj Žižek, a quien se ha calificado del «filósofo más peligroso de Occidente», resulta ser también el más divertido. Pero aquí, naturalmente, la palabra divertido no es sólo cuestión de risa (que también), sino que implica una actitud irónica, subversiva, reflexiva y comprometida. El presente libro reúne 107 chistes, desperdigados por toda la obra de Žižek, en un volumen que parece dar la razón a la frase de Wittgenstein: «Una obra filosófica seria debería estar compuesta enteramente de chistes». No hay mejor vehículo que el chiste para ayudarnos a comprender las trampas del lenguaje, para hacernos pensar con una sonrisa o una carcajada, para colocarnos delante el espejo de nuestro propio yo y de la sociedad, pues el chiste es siempre una proyección del subconsciente colectivo, de sus miedos, de sus odios, de todo aquello que el estado reprime y acaba aflorando en un estallido de libertad e insolencia.
Pero en los chistes de Žižek encontramos también un compendio bufo de la historia occidental de los últimos cincuenta años: desde el socialismo real (aquí ya convertido en irreal) hasta el capitalismo siempre irreal, donde Lenin, Brézhnev, Bush, Juan Pablo II, Jesús, Clinton aparecen como personajes del envés de la historia, y en su parodia ofrecen su faz más auténtica. Las ideas preconcebidas, el feminismo, la prostitución, el adulterio, la religión («desde la perspectiva teológica, Dios es el bromista supremo», dice Žižek) se someten a una meticulosa y jocosa demolición. Su marxismo bebe tanto de Groucho como de Karl, y ambos se hermanan de tal modo que parece que ya no puedan existir el uno sin el otro, pasando a acompañar a Lacan, Freud, Hegel o Heidegger, cuatro de los filósofos de cabecera de Žižek en su deconstrucción de lo que llamamos «verdad», mostrando su aspecto más estrambótico y sin olvidar que, como decía Guy Debord, «lo verdadero es un momento de lo falso».
En este libro encontramos una vez más ese afinado cóctel marca de la casa entre erudición y cultura popular, humor y reflexión, ligereza y profundidad: ahora el dialéctico se viste de comediante y nos deja con una sonrisa (a veces helada) en la boca.

Viviendo en el final de los tiempos

Viviendo en el final de los tiempos

No debería haber ninguna duda: el capitalismo global se está aproximando rápidamente a una crisis terminal. Slavoj Žižek, el filósofo más peligroso de Occidente, identifica la crisis ecológica mundial, los desequilibrios dentro del sistema económico, la revolución biogenética y las explosivas divisiones sociales con los cuatro jinetes de este moderno apocalipsis que se avecina. Pero si para mucha gente el fallecimiento del capitalismo parece ser el fin del mundo, ¿cómo se enfrenta a la vida la sociedad occidental en los tiempos finales? En un nuevo y agudo análisis que no olvida ni la protesta política ni la evasión ideológica, características de estos tiempos, Žižek sostiene que nuestras respuestas colectivas al Armagedón económico se corresponden con las etapas del dolor: negación ideológica, explosión de ira e intentos de negociación, seguidos por la depresión y la retirada. Después de atravesar ese punto cero, podemos empezar a percibir la crisis como una oportunidad para un nuevo comienzo. Como lo expresara Mao Zedong: «Hay un gran desorden bajo los cielos, la situación es excelente».

La permanencia en lo negativo

La permanencia en lo negativo

La principal característica del capitalismo consiste en su desequilibrio estructural inherente, su carácter antagónico más profundo: la crisis constante, la constante revolución de las condiciones de su existencia. El capitalismo no tiene un estado «normal» de equilibrio: su estado «normal» es la constante producción de un exceso; la única manera para sobrevivir que tiene el capitalismo es expandirse. Por eso, el capitalismo se encuentra atrapado en una especie de bucle, un círculo vicioso, claramente descrito por Marx: al producir más que cualquier otra formación socioeconómica para satisfacer las necesidades humanas, el capitalismo también produce más necesidades por satisfacer: cuanto mayor es la riqueza, mayor es la necesidad de producir más riqueza. Por lo tanto, debe quedar claro por qué Lacan describió el capitalismo como el dominio del discurso de la histeria: este círculo vicioso de un deseo cuya aparente satisfacción solo amplía la brecha de su insatisfacción es lo que define la histeria. Existe una especie de homología estructural entre el capitalismo y la noción freudiana del superyó. La paradoja básica del superyó también se refiere a cierto desequilibrio estructural: cuanto más obedecemos sus órdenes, más culpables nos sentimos, por lo que la renuncia solo implica la demanda de más renuncias, el arrepentimiento más culpa, tal como en el capitalismo, donde un aumento en la producción para satisfacer la falta solo amplía la falta.
Marx, Lacan, Kant, Hegel, Hitchcock, Herzog, entre muchos otros, aparecen entrelazados en La permanencia en lo negativo, un libro que hasta el momento no estaba traducido al castellano.

La idea de comunismo

La idea de comunismo

La idea de comunismo – The New York Conference (2011)
En 2011 fuimos testigos (y partícipes) de una serie de acontecimientos emancipadores que sorprendieron a todo el mundo, incluidos sus agentes: desde las primaveras árabes hasta los movimientos 15M (en España) y Occupy Wall Street (en EEUU), desde la revuelta griega hasta los disturbios en el Reino Unido. Ahora, pasado el tiempo, no pasa un día que no aporte nuevas pruebas sobre lo frágil e inconsistente que fue ese despertar, cuyas múltiples facetas muestran los mismos signos de agotamiento. ¿Qué debemos hacer en estos tiempos? Lo primero que hay que demostrar es que la insatisfacción sigue actuando soterradamente: la rabia se sigue acumulando y al final se desencadenará una nueva ola de revueltas. Por tanto, hay que dejar las cosas claras, situar estos acontecimientos en el contexto general del capitalismo global y mostrar cómo se relacionan con su antagonismo primordial. Este libro quiere ser una contribución a ese mapa cognitivo de nuestra constelación. Para ello, reúne las intervenciones que, bajo el título «El comunismo: un nuevo comienzo», se expusieron en el marco de un congreso dedicado al concepto de comunismo celebrado en la Universidad Cooper Union de Nueva York entre el 14 y el 16 de octubre de 2011.

El más sublime de los histéricos

El más sublime de los histéricos

¿Qué sabemos de Lacan? ¿Y de Marx? ¿De Kant? ¿De la democracia y del totalitarismo? ¿De la burocracia y de la servidumbre? ¿De la necesidad y la contingencia? ¿De la representación y las imágenes? ¿Del comunismo y el psicoanálisis? ¿De la deconstrucción y de la filosofía analítica? ¿Del Witz y de lo que es serio? ¿Qué sabemos que no sea un cliché, mil veces contradicho, o una convicción demasiado cómoda? A través de una fascinante lectura de Hegel, cuya comprensión transforma de hito en hito, Slavoj Žižek dinamita todos los clichés y desestabiliza todas las convicciones para proponer nuevas maneras de responder a estas preguntas. Hicimos de Hegel el pensador de la abstracción y la reacción; Žižek lo convierte en el de lo concreto y la revolución. La suya, y la que está por venir.

En defensa de la intolerancia

En defensa de la intolerancia

En defensa de la intolerancia parte de una premisa beligerante: ante la progresiva economización de la política —regida por los grandes imperios empresariales—, es necesaria una actitud disconforme, politizante, que defienda desde posiciones de izquierdas una visión alejada del multiculturalismo inocuo y anestesiante que se impone desde el ejercicio tolerante del poder. A partir de esta idea, Žižek desarrolla otras cuantas, a cada cual más interesante y comprometida.

En defensa de causas perdidas

En defensa de causas perdidas

El polémico filósofo Slavoj Žižek se enfrenta a la ideología predominante a propósito del deber de reapropiación de varias «causas perdidas» y busca la semilla de verdad en la política «totalitaria» del pasado.
Žižek argumenta que, si bien el terror revolucionario se saldó con el fracaso y con atrocidades de todo tipo, no es ésta toda la verdad; hay, de hecho, un momento de redención que cae en el olvido con el categórico rechazo liberal democrático del autoritarismo revolucionario y con la valorización de una política blanda, consensuada y descentralizada.

Primero como tragedia, después como farsa

Primero como tragedia, después como farsa

Si se han podido inyectar miles de millones de dólares en el sistema bancario mundial en un intento desesperado por estabilizar los mercados financieros, ¿por qué no se han podido unir las mismas fuerzas para afrontar la pobreza mundial y la crisis medioambiental? Sin dejar títere con cabeza, Slavoj Žižek realiza un análisis en el que enmarca los fallos morales del mundo moderno en los acontecimientos que marcaron la primera década de este siglo. Y halla respuesta en la conocida premisa de Marx sobre la repetición de la historia: primero como tragedia, después como farsa. Con los ataques del 11S y con el colapso global del crédito, el liberalismo ha muerto dos veces: como doctrina política y como teoría económica. “Primero como tragedia, después como farsa” es una llamada a la Izquierda para que se reinvente a la luz de nuestra desesperada situación histórica: el tiempo del chantaje liberal y moralista ha terminado.