Momentos de vida

Momentos de vida

Publicada póstumamente en 1976, Momentos de vida es la única obra autobiográfica de Virginia Woolf. Los seis textos que conforman el libro fueron encontrados a la muerte de su marido, Leonard Woolf, en su archivo, y constituyen un viaje cronológico por los momentos álgidos de la vida de la gran escritora: desde su infancia y su adolescencia hasta los orígenes del grupo de Bloomsbury, pasando por el despertar de su vocación o el análisis de su relación con la Historia. Un magnífico memorial a un mundo desaparecido: el que precedió a la Segunda Guerra Mundial.

La señora Dalloway

La señora Dalloway

La señora Dalloway relata un día corriente en la vida de Clarissa Dalloway, una dama casada con un diputado conservador y madre de una adolescente. La historia comienza una soleada mañana de junio de 1923, con un paseo de Clarissa por el centro de Londres, gran escenario de la novela, y termina esa misma noche, cuando comienzan a retirarse de casa de los Dalloway los invitados a su fiesta. Aunque en el curso del día sucede un hecho trágico: el suicidio de un joven que vuelve de la guerra, lo notable de la historia no es ese episodio, ni los pequeños sucesos y recuerdos que la componen, sino que toda ella esté narrada desde la conciencia de los personajes y del análisis de todo lo que pasa por sus mentes antes de actuar.

Solo tras la publicación de La señora Dalloway, los críticos comenzaron a elogiar la originalidad literaria de Virginia Woolf, su maestría técnica y su afán experimental, que introducía en la prosa novelística un estilo y unas imágenes hasta entonces más propias de la poesía.

Al faro

Al faro

Durante una excursión a un faro, los miembros de la familia Ramsay se muestran al lector en toda su complejidad y se presentan enredados en una compleja trama de sentimientos cruzados y contradictorios en la que la figura paterna ocupa un lugar central. Al faro es una novela que constituye una heroica reconstrucción de las pérdidas (reales o imaginarias) y las tiranías del pasado. En ella puede apreciarse en su plenitud la técnica del monólogo interior (desarrollada también por otros escritores modernistas como Proust o Joyce) y unas imágenes muy ricas y sugerentes. Virginia Woolf consigue conjugar en esta novela todos los elementos del recuerdo con una forma artística plenamente satisfactoria, un equilibrio difícil y comprometido entre revelación y conocimiento.

Orlando

Orlando

Novela difícilmente clasificable en la que —como escribió en su día Jorge Luis Borges, traductor de la obra— «colaboran la magia, la amargura y la felicidad», ORLANDO (1928) narra los avatares a lo largo de cerca de trescientos años del que empieza siendo un caballero de la corte isabelina inglesa. Producto en parte de la ambigua pasión de Virginia Woolf (1882-1941) por Vita Sackville-West y antecedente singular del realismo fantástico, la historia de su protagonista, ambientada siempre en sugerentes escenarios e impregnada por la particular obsesión de su autora por el transcurso del tiempo, se desliza como un deslumbrante cuento de hadas ante los fascinados ojos del lector.

Freshwater

Freshwater

Única obra teatral escrita por su autora, no se trata de una obra trascendente ni polémica, sino de un juego significativo. Fueron escasas y no muy afortunadas las relaciones del grupo de Bloomsbury con el teatro. Se estrenó en enero de 1935 en el estudio de Vanessa Bell. Los actores pertenecían al microcosmos de Bloomsbury, y la velada fue, al parecer, tan exquisita como tormentosa.

Flush

Flush

Flush es un cocker spaniel de orejas largas, cola ancha y unos «ojos atónitos color avellana». A los pocos meses de su nacimiento es regalado a la famosa poetisa Elizabeth Barrett, convirtiéndose en su compañero inseparable y, posteriormente, en el cómplice de sus amoríos con el poeta Robert Browning. Virginia Woolf relató la historia del perro de Elizabeth Barrett con rigor biográfico, consiguiendo una de las obras más deliciosas de la literatura contemporánea.

Fin de viaje

Fin de viaje

“Fin de viaje” (título original en inglés “The Voyage Out”) es la primera novela publicada por Virginia Woolf en 1915 por la editorial de su medio hermano, Gerald Duckworth and Company Ltd; publicado en Estados Unidos en 1920 por Doran. Es una de las más ingeniosas sátiras sociales de Woolf.

En “Fin de viaje”, una de las novelas más inteligentes y socialmente satíricas, Rachel Vinrace se embarca para Sudamérica en el barco de su padre, y es lanzada en un viaje de autodescubrimiento en una versión moderna de un viaje mítico. Introduce a Clarissa Dalloway, el personaje central de la novela de Woolf, “La señora Dalloway”. El conjunto desigual de pasajeros le da a Woolf la oportunidad de satirizar la vida contemporánea Eduardiana.

Esta novela se tituló originariamente “Melymbrosia”, pero Woolf cambió repetidamente el borrador. Una versión anterior de “Fin de viaje” ha sido reconstruida por el erudito experto en Woolf Louise DeSalvo y está ahora disponible al público bajo el título pretendido. DeSalvo argumenta que muchos de los cambios que hizo Woolf en el texto fueron respuestas a cambios en su propia vida.
Tanto en “Fin de viaje” como en “Noche y día” se pone ya de manifiesto la intención de la escritora de romper los moldes narrativos heredados de la novelística inglesa anterior, en especial la subordinación de personajes y acciones al argumento general de la novela, así como las descripciones de ambientes y personajes tradicionales; sin embargo, estos primeros títulos apenas merecieron consideración por parte de la crítica.

Las olas

Las olas

“Las olas” (título original en inglés, “The Waves”) es la séptima novela de Virginia Woolf, publicada el 8 de octubre de 1931. Es la novela más experimental de Woolf. Está formada por soliloquios de los seis personajes del libro: Bernard, Susan, Rhoda, Neville, Jinny y Louis. También es importante Percival, el séptimo personaje, aunque los lectores nunca le oyen hablar por sí mismo. Los monólogos que abarcan las vidas de los personajes están interrumpidos por nueve breves interludios en tercera persona detallando una escena costera en varias etapas en un día desde el amanecer hasta la puesta de sol.

En “Las olas”, Woolf presenta un grupo de seis amigos cuyas reflexiones, que están más cercanas a los recitativos que a los monólogos interiores propiamente dichos, crean una atmósfera como de olas que es más cercano a un poema en prosa que a una novela con una trama central.1 El «flujo de conciencia» de estos personajes, es decir, la corriente preconsciente de ideas tal como aparece en la mente, se diferencia del lógico y bien trabado monólogo tradicional.

Conforme van hablando los seis personajes o «voces» alternativamente, Woolf explora conceptos de individualidad, el yo y la comunidad. Cada personaje es distinto, pero juntos componen una imagen sobre una conciencia central silenciosa. Bernard es un narrador, buscando siempre una frase elusiva y apta (algunos críticos ven al amigo de Woolf, E. M. Forster como una inspiración); Louis es un extraño, que busca la aceptación y el éxito (algunos críticos ven aspectos de T. S. Eliot, a quien Woolf conoció bien, en Louis); Neville (que pudo basarse en parte en otro conocido de Woolf, Lytton Strachey) desea el amor, buscando a una serie de hombres, cada uno de los cuales se convierte en el objeto actual de su amor trascendente; Jinny es una personalidad social, cuyo Weltanschauung se corresponde con su belleza física y corpórea; Susan huye de la ciudad, prefiriendo el campo, donde se enfrenta a las emociones y las dudas de la maternidad; y Rhoda está abrumada por la ansiedad y sus inseguridades, siempre rechazando el compromiso humano, buscando siempre la soledad (como tal, Rhoda recuerda el poema de Shelley «The Question»; parafraseado: Reuniré mis flores y las regalaré -Oh! ¿A quién?). Percival (basado en parte en el hermano de Woolf, Thoby Stephen) es el héroe semejante a un dios pero con fallos morales, héroe de los otros seis, quien muere a mediados de la novela en una búsqueda imperialista de la India colonial dominada por los británicos. Aunque Percival nunca habla a través de un monólogo propio en Las olas, los lectores acaban sabiendo muchos detalles de él por los otros seis personajes que lo describen repetidamente y reflexionan sobre él a lo largo del libro.

Una habitación propia

Una habitación propia

En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, «Una habitación propia». Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer. Son muchos los repliegues psicológicos y sociales implicados en este ensayo de tan inteligente exposición; fascinantes los matices históricos que hacen que el tema de la condición femenina y la enajenación de la mujer en la sociedad no haya perdido ni un ápice de actualidad. Partiendo de un tratamiento directo y empleando un lenguaje afilado, irónico e incisivo, Virginia Woolf narra una parábola cautivadora para ilustrar sus opiniones. Un relato de lectura apasionante, la contribución de una exquisita narradora al siempre polémico asunto del feminismo desde una perspectiva inevitablemente literaria.

La Eva fantástica

La Eva fantástica

A pesar de los serios prejuicios en su contra por parte de la predominante sociedad patriarcal, la tradición de mujeres escritoras ha estado internacionalmente extendida y abarca casi todas las épocas y literaturas.
No es intención de este antólogo trazar un bosquejo histórico de la literatura fantástica escrita por mujeres, ni menos aún de los avatares de sus conquistas civiles, sino tan sólo exponer los mínimos presupuestos que le han guiado en la confección de esta selección, realizada, como todas, caprichosamente, sin más norma que el antojo y las preferencias personales.

Los relatos siguen, arbitrariamente, un orden cronológico correlativo a la fecha de su publicación y cada uno de ellos viene precedido por una entradilla en la que se traza una breve semblanza biográfica de cada autora, detallando en lo posible la procedencia de cada escrito y las circunstancias que rodearon su gestación.
J. A. Molina Foix


El lector común

El lector común

Virginia Woolf fue una lectora y una ensayista muy aguda y penetrante, como lo demuestran sus ensayos sobre literatura de todos los tiempos: Defoe, Austen, Elliot, Conrad, Donne…, en definitiva, la tradición literaria en la que quiso verse y a la que quiso contestar. Estos textos son el complemento ideal a su narrativa.

Los años

Los años

Publicada en 1937, Los años fue la novela más popular de Virginia Woolf durante su vida, quizá debido a su factura clásica, decididamente más convencional que su obra anterior.
Los Pargiter, una típica familia burguesa, recorren en estas páginas un periodo de tiempo comprendido entre los últimos estertores de la era victoriana y los primeros años treinta. Y en el seno de su hogar se dramatizan las tensiones históricas, sociales e ideológicas de esa época de transición y niebla, cuando un mundo y una idea de la civilización se desmoronaban para dar paso a un tiempo nuevo y lleno de incertidumbre. La guerra, la estructura patriarcal, el capitalismo, el Imperio o el auge del fascismo son algunas de las sombras que se proyectan en las paredes de la casa de esta familia inglesa, emparentada, podría decirse, con los Bunddenbrook, la familia alemana creada por Thomas Mann en su novela homónima.

Kew gardens (Ilustrado)

Kew gardens (Ilustrado)

Tres relatos de Virginia Woolf son los que componen este libro y que muestran lo que a ella le gustaba denominar momentos de existencia. En ellos, personajes y acciones quedan supeditados a imágenes poéticas, alejadas de las banalidades de la vida.
En «Kew Gardens» ambientado en el fabuloso jardín botánico de Londres, nos introduce, como diría T. S. Eliott, en «un montón de imágenes rotas» que van desde el movimiento perezoso de un caracol a las conversaciones de los paseantes por el jardín.
En «Una casa encantada», publicado por primera vez en la antología «Monday or Tuesday» un tradicional cuento de fantasmas. Una pareja recibe la visita de unos espectros que ponen en evidencia el mundo de lo superficial.
En el tercer cuento, «La marca en la pared», hace uso del monólogo escrito en primera persona para hacernos volar de un recuerdo a otro, teniendo como origen la marca en la pared de su habitación.
Acompañan a estos magníficos cuentos las ilustraciones de Elena Ferrándiz, que consiguen sumergirnos en el personal mundo de Virginia Woolf a través de un trabajo lleno de metáforas y símbolos maravillosos.

Entre actos

Entre actos

El terrorífico presentimiento de una guerra. La última novela de Virginia Woolf. Publicada póstumamente en 1941, Entre actos es una de las novelas más esenciales y terribles que se han escrito sobre la inminencia de la II Guerra Mundial. Ambientada en un pueblo a lo largo de un solo día de 1939, la narración va enhebrando distintas voces disparatadas, inspiradas por el miedo de la guerra y la disolución de un mundo.

Horas en una biblioteca

Horas en una biblioteca

La compilación de una colección de ensayos de Virginia Woolf inéditos hasta la fecha en castellano es un acontecimiento editorial de primera magnitud. La importancia de Virginia Woolf como novelista y como precursora del feminismo ha eclipsado su faceta de gran lectora y de crítica literaria fundamental, si bien a lo largo de su vida publicó con asiduidad en el Times Literary Supplement y en otras revistas literarias auténticas joyas ensayísticas por su finura en la apreciación de sus contemporáneos y los clásicos de la lengua inglesa, así como por el pulso firme con el que dialoga simultáneamente con el autor leído y con el lector futuro de sus textos. Esta compilación abarca toda su trayectoria, desde sus primeros desempeños en la crítica literaria y en el ensayo informal, o el esbozo literario, siendo todavía muy joven, hasta sus últimas y rigurosas piezas acerca de autores como Kipling, Melville, Dostoievski o Conrad.