Una dama extraviada

Una dama extraviada

Historia de fascinación sostenida y de sueños traicionados, vista por un joven que se abre a la vida: Marianne Forrester, esposa de un pionero del ferrocarril, anfitriona de la única casa elegante de la triste población de Sweet Water, siempre alegre en la riqueza y siempre resistente en la penuria, pasa de ser una gran señora a una mujer señalada por todas las habladurías. Un joven que la adora acaba despreciándola, y sobre su relación construye la autora un espléndido ejercicio sobre los entresijos de toda idealización. Hay mucho en Marianne de esa «bella mujer con envés trágico» tan presente en la literatura norteamericana (Edith Wharton, Scott Fitzgerald), pero su capacidad de supervivencia la convierte en símbolo de la mujer pionera que reivindica la vida, la sabiduría y el optimismo por encima de todas las cosas. Al hilo del relato de la degradación de Marianne Forrester —narrada de un modo delicado— y del desencanto del joven Niel, Willa Cather va describiendo el escenario que tanto le gusta, el de los pioneros y colonos del Oeste americano, esta vez situando la acción en los últimos coletazos de aquella época.

Uno de los nuestros

Uno de los nuestros

Uno de los nuestros narra la vida de Claude Wheeler, un joven americano del Medio Oeste que vive y trabaja en la granja familiar y al mismo tiempo estudia en una universidad cristiana. No se siente satisfecho con las expectativas de su vida, y la relación con una familia liberal de inmigrantes alemanes le abrirá la mente a nuevos pensamientos e ideas, pero pronto tendrá que abandonar sus estudios para dirigir la hacienda. Cuando los Estados Unidos anuncian su entrada en la Primera Guerra Mundial, Claude se alista huyendo de la deriva tradicional a la que se ve abocado. En Francia, en la batalla, encontrará la libertad que anhelaba.

Antología del cuento norteamericano

Antología del cuento norteamericano

«Este volumen contiene sesenta y cinco relatos escritos entre los años 1820 y 1999 por escritores nominalmente norteamericanos —es decir, escritores en posesión de la ciudadanía de los Estados Unidos— y pretende mostrar no sólo lo mejor de la cuentística estadounidense, sino también la diversidad y la riqueza continuada de la prosa norteamericana durante los últimos ciento setenta y cinco años… Me satisface que una selección de relatos tan diversamente elegidos defina el carácter norteamericano (además del carácter del relato de este país) tan bien, tan cabal y tan libremente como es debido.»
RICHARD FORD

«Para Ford, el cuento nos abre a la vida pero también la protege. Reinventa. Revalora. Admite lo que la convención rechaza. Es un vuelco del corazón. Es una epifanía instantánea. Y le da a la vida de cada lector lo que a cada lector le falta en la vida. Límites de pensamiento. Educación de los sentidos. Tales son las virtudes que la selección de Richard Ford trae a este volumen.»
CARLOS FUENTES

Mi enemigo mortal

Mi enemigo mortal

Myra Driscoll renunció a la fortuna de su tío y a una comodidad de princesa para ser fiel a sus sentimientos y casarse con Oswald Henshawe. Pero la obra mostrará el haz y el envés de aquella valentía ideal. A través de la exquisita mirada de la joven Nellie asistimos a la rememoración de dos momentos clave para el retrato de Myra: la vida del matrimonio en Nueva York, llena de glamour y de amistades artísticas, y su final empobrecido en una ciudad junto al Pacífico.

Lucy Gayheart

Lucy Gayheart

Lucy Gayheart es una joven sensible e impulsiva con inclinaciones artísticas. Su padre la envía a Chicago donde se formará musicalmente y allí conoce un famoso barítono, un hombre mucho mayor que ella y algo cansado de la vida, pero con el que establecerá una intensa relación, de tal manera que ésta rechazará a Harry, el joven que ha sido su pretendiente desde la infancia.. Cuando Sebastián muere ahogado en un lago, Lucy vuelve a su pueblo, donde se encontrará con el rechazo de Harry.

Los grandes temas de Willa Cather —la oposición entre valores rústicos y urbanos, la tragedia que acecha a la inocencia, el arte como conflictiva forma de elevación— se conjugan en una depurada historia de amor escrita con el sello de la madurez.

Mi Ántonia

Mi Ántonia

A los diez años Jim Burden pierde a sus padres y deja su Virginia natal para trasladarse a casa de sus abuelos en Nebraska. En el viaje conoce a Ántonia, cuatro años mayor que él, hija de una familia de emigrantes bohemios en busca de la tierra de las oportunidades. Nebraska podía representar aún, a fines del siglo XIX, ese sueño; pero los Burden llevan años asentados allí y, para ellos, que son de origen anglosajón y se consideran genuinamente «americanos», hay algo definitivamente espurio y «distinto» en las nuevas oleadas de inmigrantes escandinavos y centroeuropeos. El pequeño Jim descubre, pues, que, pese a ser vecinos, él pertenece a un mundo al que Ántonia no pertenece, y que el de ésta es infinitamente más precario y atribulado. Su amistad se impondrá, sin embargo, a los prejuicios de los hombres y a los golpes del destino; de la infancia a la madurez, será para ambos un referente necesario y un vínculo irrompible.

Sapphira y la joven esclava

Sapphira y la joven esclava

Publicada en 1940, Sapphira y la joven esclava es la última novela que Willa Cather escribió antes de morir. Representa, pues, su testamento literario y un regreso a los escenarios de su infancia, en un retrato retrospectivo del viejo Sur que se desvanece, con el telón de fondo de la esclavitud y su progresiva abolición.

Black Creek Valley, Virginia, 1856. Sapphira Colbert es una de las pocas propietarias que mantienen esclavos en sus tierras. Una práctica que su marido, Henry, considera cada vez más difícil de defender. Sapphira, matriarca implacable, confinada a una silla de ruedas, maneja con mano de hierro la propiedad con ayuda de su fiel criada negra, Till, y de la hija de esta, la joven y bella Nancy. Henry es dueño de un molino, pero no solo trabaja en él, sino que duerme allí cada vez que puede ya que su matrimonio constituye una mera formalidad. La vida de Sapphira es monótona. Tiene mucho tiempo para pensar, y cuando descubre que su marido desea que solo sea Nancy quien ordene su habitación en el molino, empezará a sospechar de ellos y su ira hará que se desate un enorme poder de resentimiento contra la niña esclava.

Pioneros

Pioneros

Situada en una pequeña localidad de Nebraska a finales del siglo XIX, Pioneros (1913) relata una historia de inmigración y supervivencia cuya figura central es Alexandra, una joven valiente que, a la muerte de su padre, se hace cargo de la familia y que, con su tesón, inteligencia y trabajo, consigue sacar adelante sus tierras desafiando las convenciones sociales sobre el papel de la mujer. Los colonos de Willa Cather, entre los que ella misma vivió, son emigrantes procedentes de todos los rincones de Europa, familias que luchan contra la adversidad en una tierra salvaje y un clima extremado, en su mayoría artesanos que aprenden a cultivar la tierra fracasando una y otra vez. Aquí, como en otras novelas de la autora, son sobre todo las mujeres la fuerza vital e integradora que hace avanzar a toda la comunidad.
Gracias a su capacidad para expresar lo colectivo a través de lo individual, Pioneros constituye una evocación de un país en construcción, de una sociedad que, trabajosamente, va echando raíces.

El caso de Paul

El caso de Paul

El caso de Paul fue publicado por primera vez en 1905 dentro del primer libro de cuentos de Willa Cather, El jardín de los Troll, que lanzó su carrera. El relato, considerado uno de los mejores de la literatura norteamericana de todos los tiempos, explora las contradicciones de muchos jóvenes con vocación artística que viven en un mundo materialista. Cather se basó en un hecho real que ella vivió cuando enseñaba en Pittsburgh, Pennsylvania: retrata a un joven que vivía para la belleza y pensaba que el dinero podría salvarle del tedio cotidiano.
Paul es visto por su profesora como un bicho raro. Para él, tanto la escuela como su casa son aburridas y deprimentes. La verdadera vida se encuentra en el teatro en el que trabaja. Huirá a Nueva York queriendo disfrutar al máximo, alejándose de la monotonía del día a día.

Damas oscuras

Damas oscuras

Cuentos de fantasmas de escritoras victorianas eminentes.

Contiene los siguientes relatos:
Napoleón y el espectro, Charlotte Brontë (Napoleon and the Spectre, 1833). Traducción de Magdalena Palmer.
La historia de la vieja niñera, Elizabeth Gaskell (The Old Nurse’s Story, 1852). Traducción de Magdalena Palmer.
La última casa de la calle C-, Dinah M. Mulock (The Last House in C- Street, 1856). Traducción de Consuelo Rubio.
Junto al fuego, Catherine Crowe (Round the Fire, 1859). Traducción de Alicia Frieyro.
El abrazo frío, Mary E. Braddon (The Cold Embrace, 1860). Traducción de Alicia Frieyro.
No administrar antes de dormir, Rosa Mulholland (Not to Be Taken at Bed-Time, 1852). Traducción de Alicia Frieyro.
La historia de Salomé, Amelia B. Edwards (The Story of Salome, 1873). Traducción de Alicia Frieyro.
La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, Rhoda Broughton (The Truth, the Whole Truth and Nothing but the Truth, 1868). Traducción de Alicia Frieyro.
¿Realidad o delirio?, Mrs. Henry Wood (Reality or delusion?, 1868). Traducción de Alicia Frieyro.
La aventura de Winthrop, Vernon Lee (Winthrop’s Adventure, 1881). Traducción de Consuelo Rubio.
La vieja casa de Vauxhall Walk, Charlotte Riddell (The Old House in Vauxhall Walk, 1882). Traducción de Magdalena Palmer.
La puerta abierta, Margaret Oliphant (The Open Door, 1882). Traducción de Consuelo Rubio.
Cecilia de Nöel, Lanoe Falconer (Cecilia de Noël, 1891). Traducción de Olalla García.
Las aguas torrenciales no pueden apagar el amor, Louisa Baldwin (Many Waters Cannot Quench Love, 1895). Traducción de Sara Lekanda.
La oración, Violet Hunt (The Prayer, 1895). Traducción de Sara Lekanda.
Fuerza desatada, Mary Cholmondeley (Let Loose, 1896). Traducción de Sara Lekanda.
Villa Lucienne, Ella D’Arcy (The Villa Lucienne, 1896). Traducción de Sara Lekanda.
El sitio de paso, Gertrude Atherton (The Striding Place, 1900). Traducción de Sara Lekanda.
El caso de la estación de Grover, Willa Cather (The Affair at Grover Station, 1900). Traducción de Magdalena Palmer.
El solar, Mary E. Wilkins (The Vacant Lot, 1903). Traducción de Sara Lekanda.